Al planear nuestras vacaciones, éstas suelen estar asociadas en nuestra imaginación a situaciones y emociones que presuponen el descanso y el relax como elemento principal: playas desiertas, verdes prados, largas siestas…

Desafortunadamente, no siempre conseguimos relajarnos y terminamos experimentando el mismo estado de desasosiego que nos acompaña a lo largo del año. De modo que será necesario un esfuerzo consciente para propiciar la hipo-activación de nuestro organismo.

Para promover este estado de relajación os proponemos la siguiente “receta” (procedimiento desarrollado por Jacobson 1929):

Para iniciar nuestro entrenamiento en relajación nos ayudará:

–        Un ambiente tranquilo (sin ruidos ni distracciones, temperatura agradable y luz baja)

–        La ropa debe ser cómoda (prescindir de joyas, reloj, gafas…)

–        Esta técnica se puede aplicar en distintas situaciones:

i)               Tumbado, apoyando el cuerpo por completo (de modo que ningún músculo tenga que trabajar para mantenerlo en esta posición). Será conveniente un apoyo en la cabeza de unos 5cm

ii)              Sentados en un sillón envolvente en el que podamos apoyar la cabeza y a poder ser los pies. En caso contrario, será necesario que mantengamos los pies apoyados en el suelo en paralelo, nunca cruzados

iii)            En una silla o un banco sin respaldo, con el cuerpo inclinado hacia delante de manera que los antebrazos se apoyen en las piernas y mantengan el peso del tronco sin esfuerzo

Una vez tengamos la técnica controlada escogeremos una postura u otra en función de donde estemos ya que en pocos minutos nos permitirá relajarnos de manera significativa: podemos utilizarlo antes de una competición, una reunión importante o cualquier otra situación en la que anticipamos que nuestro estado de “nerviosismo” puede perjudicarnos para el buen desarrollo de la actividad y, por descontado, para forzar la relajación durante nuestras vacaciones

Con las siguientes instrucciones pretendemos recorrer los distintos grupos musculares con ejercicios de tensión y distensión, con la meta de identificar las sensaciones de tensión y relajación en las distintas partes de nuestro cuerpo.

Este recorrido se puede hacer en pequeños grupos musculares o en grandes áreas de nuestro cuerpo. Nosotros os proponemos la técnica basada en grandes grupos ya que el objetivo es relajarnos en ambientes muy diversos y sin dedicar demasiado tiempo.

Los grupos que trabajaremos serán:

–        Los dos brazos

–        La cara

–        El tronco

–        Las dos piernas

En un primer momento (en la postura escogida de las comentadas con anterioridad) iremos recorriendo mentalmente nuestro cuerpo, tensando el grupo muscular escogido entre 5 y 10 segundos para relajarlo a continuación y prestar atención a esta nueva situación. Iremos cambiando de grupo y notaremos como progresivamente nos encontramos más relajados.

Una vez hechos todos los grupos musculares recorreremos de nuevo las sensaciones de nuestro cuerpo, esta vez sin tensión.

La meta no debe ser un estado de relajación completo (ya que las instrucciones que aquí se detallan no son suficientes y es mejor contar con la ayuda de un profesional versado en la técnica para conseguir resultados muy significativos) pero sí podemos tomar conciencia de nuestro cuerpo, reconocer las sensaciones y ser capaces de modificar nuestro estado de activación mediante  unos sencillos ejercicios.

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